Ya sea que tu moto haya estado guardada durante la temporada de lluvias o simplemente quieras asegurarte de que todo esté en orden, un check-up completo es la mejor forma de empezar a rodar con confianza en CDMX.
Sistema eléctrico
- Batería: revisa el nivel de carga y los bornes. Una batería débil puede dejarte varado. Si tiene más de 3 años, consídera cambiarla.
- Luces: verifica que funcionen los faros delanteros, traseros, direccionales y la luz de freno.
- Fusibles: revisa que no haya fusibles quemados.
Sistema de combustible
- Revisa que no haya fugas en mangueras ni en el depósito.
- Si la moto estuvo guardada más de 3 meses, considera drenar el combustible viejo y agregar gasolina fresca.
- Limpia el filtro de combustible si tiene más de 10,000 km.
Suspensión
- Comprime el amortiguador delantero varias veces — debe rebotar suavemente sin ruidos.
- Revisa que los amortiguadores traseros no tengan fugas de aceite.
- Verifica el juego en la dirección: no debe haber holgura ni puntos duros.
Motor y fluidos
- Aceite del motor: nivel y color (negro oscuro = cambio necesario).
- Líquido refrigerante: nivel entre MIN y MAX en el depósito.
- Líquido de frenos: nivel y color (oscuro = cambio necesario).
Parte mecánica general
- Cadena: tensión y lubricación.
- Llantas: presión, desgaste y estado visual.
- Frenos: pastillas, discos y respuesta de palancas.
- Tornillería general: revisa que no haya tornillos flojos en el chasis, manillar y estribos.
Dedicar una hora a este check-up antes de cada temporada puede evitarte problemas mayores en la carretera. Si no te sientes seguro revisando alguno de estos puntos, llévala a un taller de confianza. ¡Rodar seguro siempre es la prioridad!